VEREAL confronta cada comprobante contra el movimiento real de su cuenta bancaria y resuelve la confirmación en segundos. La anuncia por voz, de modo que la atención en el mostrador no tenga que interrumpirse para verificar.
El comprobante ingresa por fotografía o por lectura de su código QR. El importe, la fecha y la cuenta de destino se derivan de la propia imagen: ningún dato se transcribe a mano, de modo que no hay error de digitación posible.
El comprobante se confronta contra la notificación que emite la entidad bancaria. La lectura la resuelven tres modelos multimodales en relevo: si uno degrada su respuesta o deja de estar disponible, otro asume sin que la operación se detenga.
La confirmación se emite en pantalla y se enuncia por voz junto con el importe. Sin correspondencia bancaria no hay confirmación — y esa ausencia también se anuncia.
Sin confirmación, no se entrega. La calidad de la imagen no constituye evidencia. Un comprobante puede falsificarse hasta el último píxel; un abono efectivo en la cuenta, no.
Una sola aplicación para el terminal del mostrador y el equipo de la oficina: lo que se corrige, se corrige de forma simultánea para toda la operación.
No requiere distribución por tiendas de aplicaciones — se instala desde el navegador en la pantalla de inicio. Adicionalmente, una aplicación nativa de Android recibe las notificaciones bancarias con la pantalla apagada.
Ocho días completos, sin tarjeta. Si decide no continuar, sus datos no se eliminan de un día para otro.