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Software para operaciones donde un error se mide en dinero.

VEREAL diseña y opera tres productos —confirmación de pagos, gestión de personal y soporte remoto— sobre una misma arquitectura: multiempresa, verificable y sin atadura a un mercado. Cada implantación se configura según las entidades, los medios de pago y la estructura operativa del cliente.

Arquitectura

Una base común, tres productos encima

Los tres comparten el mismo núcleo: aislamiento por organización, verificación criptográfica de todo evento entrante, trazabilidad de cada operación y una aplicación única que sirve al navegador y al dispositivo nativo. Lo que se refuerza en uno queda reforzado en los tres.

  • Aislamiento por organización Cada empresa opera sobre su propia base de datos, resuelta por subdominio. Los datos de una organización no comparten archivo con los de otra.
  • Sin agregación ni cesión Ni analítica sobre la operación de un cliente, ni cruces entre organizaciones, ni entrega a terceros. Los datos son de quien los produce.
  • Tolerancia a fallo de proveedor La lectura automática se reparte entre tres modelos multimodales en relevo. La caída de un proveedor no detiene la operación.
  • Verificación criptográfica en la frontera Todo evento que llega desde un tercero se valida con su firma HMAC-SHA256 antes de tocar un solo registro.
  • Aplicación única, dos superficies La misma base sirve al navegador —instalable como aplicación, sin distribución por tiendas— y a un cliente nativo de Android que opera con la pantalla apagada.
  • Trazabilidad como requisito, no como añadido Cada decisión queda con autor y hora. El historial no es un informe que se genera después: es cómo está construido el sistema.
Diseño de producto

Se diseña sobre la operación, no sobre el organigrama

Antes de escribir una línea se levanta el recorrido real: quién toca qué, en qué orden, con cuántas interrupciones y con qué información incompleta. El producto se construye sobre ese recorrido — no sobre el diagrama de cómo debería ser.

  • El dato que no se digita no se equivoca Donde una máquina puede leer —un código, una imagen, un extracto—, la persona no transcribe.
  • Toda operación crítica exige una segunda verificación Los cambios sensibles piden confirmación adicional: mantener la sesión abierta no basta para ejecutarlos.
  • Corregir no destruye Una corrección se registra encima del dato previo; el estado anterior permanece consultable.
  • El alcance se limita por rol y por sede Cada persona accede exactamente a lo que su función necesita, ni un registro más.
Implantación

La misma arquitectura, ajustada a cada mercado

Las integraciones —entidades bancarias, pasarelas de pago, mensajería— son módulos independientes del núcleo. Incorporar el proveedor que usa un cliente, o el que opera en su país, no exige tocar la lógica que cuenta el dinero.

Cada organización se aprovisiona con su propio espacio de datos y su propia configuración: sedes, roles, cuentas, medios de pago y reglas de cierre. Dos clientes del mismo producto pueden operar de forma distinta sin que ninguno afecte al otro.

Cómo se construye

Las reglas están escritas, no supuestas

Por este software pasa dinero. Un error aquí no es «un fallo»: es dinero mal contado. Estas son las reglas que rigen el código, y están en el repositorio para que nadie —persona o máquina— pueda saltárselas por conveniencia.

  1. Ante la duda entre cambiar y conservar, se conserva y se pregunta. Un cambio que nadie pidió es un riesgo que nadie evaluó.
  2. Nada llega a producción sin que las pruebas pasen. Más de quinientas, automatizadas. Y una prueba que estorba no se apaga ni se ajusta para que dé verde: se arregla lo que está señalando.
  3. Lo que no está firmado, no entra. Cada evento que llega de una entidad o de una pasarela se verifica antes de contabilizarse.
  4. Cada empresa, su propia base de datos. Los datos de un negocio no comparten archivo con los de otro. Son privados de esa empresa: los ve únicamente quien entra con un usuario suyo.
  5. Lo que no se teclea, no se equivoca. Del comprobante en pantalla al extracto bancario: si la máquina puede leerlo, la persona no lo transcribe.
  6. Los datos de producción no se tocan. Ni para resolver algo con prisa. Lo que se corrige, se corrige en el código y se despliega.
Los tres productos

Tres dominios, una sola ingeniería

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